... sin entender desde dónde ha llegado



Llegó como una lenta primavera


Aprendí que todo ocurre cuando existe un por qué. A no esperar. A construir y a dejarme de sueños ñoños y anhelos. Los suspiros por "podría haber sido ..." y las envidias por "me gustaría que me pasara a mí"  son de cobardes. 

¿Y cómo lo aprendí? Entre llantos y noches en vela, entre risas y paseos de amigos. A ostias (sin H) y a besos. Tomando distancia para observar y para observarme. 

En el camino bailé, canté, reí ... me bebí alguna balada de Tom Waits y le dediqué alguna de mis noches más canallas. Con cada tropezón sentí como las heridas tardan menos en cicatrizar. Eso, y que no me quedan tan mal las rodillas magulladas, son marcas de "guerra". 

Y entre todos estos días de vino y flores silvestres (no soy de rosas), he disfrutado como hacía años que no disfrutaba. He sonreído a la vida como nunca antes me atreví. Hubo quien me llamó "chula" por cómo guiñaba un ojo a la luna, pero en realidad, nunca lo fui más que ahora. 

Sí, me miro al espejo y veo a una "chula ñoña" que camina con firmeza pero sin dejar de pararse ante cada pequeño estímulo que me hace encoger y abrazar. En la mejor compañía, gente grande que se suma a este camino sencillo, fácil, limpio, sin trucos ni estrategias, valiente. 

Las cosas suceden ... las provoqué, y entonces suceden ... pero llegan libres. Solas. 

Así como el amor, igual que un verso empieza, sin entender desde dónde ha llegado.

(Drexler)

Que el soneto nos tome por sorpresa,
como si fuera un hecho consumado,
como nos toman los rompecabezas,

que sin saberlo, nacen ensamblados.
Así el amor, igual que un verso empieza, 
sin entender desde donde ha llegado.

(... ...)

2 comentarios:

  1. ¡A mi me encanta tu chulería guiñando a la luna! ''Las cosas suceden…las provoqué…me quedo con esto…' Te quiero Amiga'! Eres la mejor! muackkk!!!

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