Que el descanso te pille por sorpresa ...



...


Duérmete cansada. 
Cae rendida en la cama. 
Cansa tus músculos de reír, de abrazar, de correr persiguiendo tus sueños, de follar, de tararear canciones, de bailar sin importante el cómo ni el dónde, de caerte y levantarte, de aprender, de enseñar ...  

Por favor, ¡vive!
Tanto, y tan intenso, que al caer la noche, tengas agujetas de vida.

Termina el día agotada y, entonces, deja que el descanso te pille por sorpresa. 

(... ...)

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